viernes, 11 de julio de 2014

ALINEAMIENTO ENTRE CIELO Y TIERRA

Los primeros dos desafíos a los cuáles se enfrenta el ser humano al nacer son la respiración y la gravedad. El Yoga y su práctica se puede ver como una manera de explorar concientemente la relación existente entre respiración y postura (relación equilibrada entre prana y apana en la respiración y sthira y dukha en la postura).


Si retirásemos todos los músculos que insertan en la columna, ésta seguiría sin desplomarse. El equilibrio intrínseco es el concepto que explica no sólo porque la columna es la estructura que se sostiene a sí misma, sino también porque cualquier movimiento espinal produce energía potencial y devuelve a al columna a su posición neutra. Esto revela una  verdad más profunda acerca de cómo la práctica de Yoga parece liberar energía potencial del cuerpo. Con una postura correcta dejamos de gastar energía inútilmente para alinear constantemente esfuerzos musculares contra la gravedad. La columna vertebral está contraída de una manera inmejorable para neutralizar la combinación de fuerzas de compensación de tensión a las cuales la someten constantemente la gravedad y el movimiento.

El yoga pone en orden todo lo que percibimos por dentro y por fuera y le da nuevos significados. Pone a punto el cuerpo, alinea los huesos, descarga, estira y tonifica los músculos con igual intensidad. Drena el producto de los excesos y compensa el de los defectos. Despierta partes infinitamente pequeñas de mi. Aniquila toda lucha entre yo y el mundo. Nos vacia y calma, nos ofrece refugio y una comunicación más íntima con la vida. Ofrece na comprensión de lo invisible para entender mejor lo visible.






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